El calor que no se va, así que nos subimos a las alturas. Nos estamos enganchando a esto de escalar metros lo más rápido posible. Disfrazados, a medio camino entre corredores y escaladores.
Elegimos estas vías que hay por el Balneario de Panticosa, y
encadenamos varias paredes hasta llegar al refugio de Bachimaña a reponer
fuerzas. En esta zona abundan estas vías muy equipadas, que son cómodas y poco
comprometidas para estas escaladas rápidas.
Doble de material para unir largos, cuerda en bandolera, y
dos microtraxion que colocamos después de algún paso difícil, de tal manera que
el segundo no pueda tirar al primero si se cae…
Abajo nos refrescamos en el río y saboreamos los 500 metros,
que en muy poquito tiempo, te meten en estado de meditación vertical. Con Gus el
vikingo, que le vuela la melena al aire mientras devora metros.
