Hoy me apetece recordar tres montañas.
Peña Vieja. Cerca del mar. Caliza, ambiente cantábrico, humedad, vegetación del norte hasta donde puede aguantar... y luego la cima: mineral, austera, con una panorámica que lo compensa todo. Subimos por el Espolón de los Franceses, muchos metros de escalada, y después la cresta. Es fácil perderse. Y nos perdimos! Pero nos encontramos...
El Midi. Mires desde donde mires, aparece. Su silueta tiene algo de salmón saltando del río, mirando hacia arriba, lanzándose a pescar. Esa forma negra que se impone sobre el valle. Aquella vez en invierno, con nieve dura que nos permitía progresar con ambiente. De esos días que se graban. Y encima era mi cumpleaños..!