Me resisto a consumir noticias que solo muestran una parte de la realidad.
Me resisto a no mirar las estrellas por la noche.
Me resisto a perder la esperanza.
Me resisto a no jugar y a no emocionarme.
Me resisto… pero a veces pierdo.
Me escucho.
Quiero vivir acorde a las estaciones.
Cultivar comunidad.
Salir andando desde casa.
De la cara sur, donde el granito dibuja laberintos,
a la frondosa cara norte, donde resisten los neveros y el agua fluye sin descanso.
En compañía de Lanka, presente, instintiva, salvaje.
Por la noche, sus orejas se mueven mientras yo descanso profundamente.
Hay una luna tan llena
que me obliga a taparme los ojos.
Caminamos, bajo robles, pinos y sobre la nieve...a cada paso...
hasta que las almohadillas de Lanka dijeron basta...tuvimos suficiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario