viernes, 18 de abril de 2025

Suficiente.

 

Hay un lagarto que asoma en las tripas.

Le das una frambuesa en forma de escalada, y quiere más.

Le ofreces un arándano redondo, maduro, que corre por un sendero entre robles y helechos. Tampoco le basta.

Un vivac frío bajo una noche estrellada, fruto escaso y hermoso. Ni eso lo sacia.

El lagarto sigue pidiendo.

Pero hay que enseñarle a saborear el arándano, a sentir la dulzura.

A no mirar a los otros lagartos, los más grandes, los más pequeños, los que viven en árboles cargados de fruta.

Eh, lagarto...
Estás bien así.

No necesitas ser otro.

No necesitas más fruta de la que ya tienes entre las patas. Enamorate de tí. 




jueves, 3 de abril de 2025

El Caldo.

 

El contraste de temperatura me pega en la cara y reconforta. Hay una mesa libre, junto al fuego. Me acerco, sintiendo cómo el calor empieza a calar bajo las capas de ropa. Me quito el casco con manos torpes, luego las gafas, empañadas. Los guantes los dejo caer sobre la mesa, húmedos y pesados.

Llevo unas horas inmerso en la ventisca, pero ya he llegado al calor del refugio.

-Ponme un caldo, por favor…



Huellas.

Un zorro asciende una loma nevada, envuelto en la ventisca. A cada paso se hunde en la nieve blanda, pero su cuerpo ligero no pierde agilida...